AySA pasa a manos privadas
El consorcio Rowing SA se quedó con el 90% de las acciones de Agua y Saneamientos Argentinos por US$340,2 millones, asumiendo el control de la empresa que provee agua potable y cloacas a 14 millones de habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires
El consorcio encabezado por Rowing SA se convirtió en el nuevo dueño de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) después de ofrecer US$340,2 millones por el 90% de las acciones de la empresa.
La empresa, que provee agua potable y cloacas a 14 millones de habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), empezará a ser operada nuevamente por manos privadas entre enero y febrero de 2027.
El consorcio ganador está integrado por Rowing SA, empresa de ingeniería con más de tres décadas de trayectoria, y otros actores con perfiles distintos y experiencia en finanzas, infraestructura, servicios públicos y saneamiento.
Mauricio Filiberti, dueño de Edenor y de Transclor, es uno de los grandes ganadores de las privatizaciones y achiques de empresas públicas del gobierno de Javier Milei, y se lo apodó 'El Rey del Cloro'.
El grupo que se quedó con la empresa ofreció US$340,2 millones por el 90% de las acciones, superando a la alternativa encabezada por el Grupo Roggio, que ofertó US$285 millones.
La operación todavía debe atravesar la etapa de impugnaciones y la firma de los contratos, pero ya quedaron expuestos los nombres que estarán detrás de la compañía encargada del servicio de agua y cloacas del AMBA.
El nuevo operador asumirá el control completo de la operación y deberá invertir un mínimo de US$2.000 millones en los primeros cinco años.
Hechos clave
- El consorcio Rowing SA se quedó con el 90% de las acciones de AySA por US$340,2 millones.
- La empresa provee agua potable y cloacas a 14 millones de habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires.
- El nuevo operador asumirá el control completo de la operación entre enero y febrero de 2027.
- Deberá invertir un mínimo de US$2.000 millones en los primeros cinco años.
Tres perspectivas
Neutral
La privatización de AySA genera expectativas sobre el futuro de los servicios públicos en Argentina. El nuevo operador deberá enfrentar desafíos para mejorar la eficiencia y la calidad de los servicios. La inversión de US$2.000 millones en los primeros cinco años podría tener un impacto positivo en la infraestructura.
Positivo
La privatización de AySA podría generar mejoras en la eficiencia y la calidad de los servicios, lo que beneficiaría a los 14 millones de habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires. La inversión de US$2.000 millones en los primeros cinco años podría tener un impacto positivo en la infraestructura y la economía.
Negativo
La privatización de AySA genera preocupaciones sobre el futuro de los servicios públicos en Argentina. El nuevo operador podría priorizar las ganancias sobre la calidad de los servicios, lo que podría afectar negativamente a los usuarios. La falta de regulación y control podría generar abusos y desigualdades.
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